Dirección, respuesta del motor y frenos han sido las áreas en las que más han intervenido para mejorar la experiencia de conducción.

Desde el circuito de Castellolí en Barcelona, hasta las pistas heladas de Laponia, los dos pilotos han dado el ajuste final al primer eléctrico de Cupra, también su primer tracción trasera.

Jordi Gené no solo es un gran piloto, también es un crack poniendo a punto los coches. Para mí, este título se lo ganó, sobre todo, con la puesta a punto del Seat León Cupra, ahora Cupra León, un coche que si bien no fue el más radical de su momento, probablemente fue el que mejor aunaba una alta precisión y diversión al volante con la capacidad de uso diario. Ahora, su labor ha continuado con el Cupra Born.

Y a 3.000 kilómetros de distancia de Barcelona y los circuitos catalanes, Mattias Ekstrom, otro de los pilotos oficiales Cupra -que como Gené, defienden sus colores en el TCR-, ha puesto su parte desde pistas heladas de Laponia.

“Mi misión en este proceso", ha declarado Ekstrom, "es conducir el Born al límite para comprobar cómo reacciona, analizar su tacto y contar todos estos detalles a los ingenieros”. Gené añade que “los pilotos podemos aportar otro tipo de visión y seleccionar las sensaciones que harán el dinamismo más interesante y comportarán una mejor experiencia de conducción”.

En fases de desarrollo iniciales ambos pilotos probaron el coche en los terrenos más exigentes. “Asfalto seco, húmedo, con hielo, grava, nieve, carreteras polvorientas o resbaladizas… hemos probado el coche en todas partes”, ha dicho Ekström. Se busca conseguir que el coche trasmita sensaciones al conductor. “Hemos intentado que el Cupra Born sea tan versátil que lo pueda conducir desde el cliente más cauto hasta una persona que prefiera la diversión de conducir al límite”, apunta el piloto nórdico. Para ello ha sido clave la inclusión del Control de Chasis Dinámico (DCC), que puede cambiar los ajustes del coche según desee el conductor, que dispone de los modos Range, Confort, Performance, Individual y Cupra.

“Los coches eléctricos también pueden ser muy divertidos, y el Cupra Born es buena prueba de ello”, ha sentenciado Gené, que se ha encargado de que el control de estabilidad sea desconectable.

  3 gene ekstrom ponen a punto el cupra born

 

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