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Ambos equipos han aprovechado una excepción en los soportes del suelo para perfilar unos pontones más afilados y mejorar el flujo de aire hacia la parte posterior del monoplaza.

La FIA limitará en 2027 la solución con la que Red Bull y Audi aprovechan una excepción reglamentaria para afilar sus pontones y mejorar el flujo de aire hacia el tren trasero. Su uso seguirá permitido hasta el final de 2026.

Un elemento destinado a reforzar el suelo ha abierto una vía de desarrollo aerodinámico que tendrá un recorrido limitado. Red Bull identificó la posibilidad de aprovechar la excepción reglamentaria que rodea a estos soportes para modificar el borde inferior de sus pontones. Audi adoptó después una interpretación similar con la actualización introducida en Bakú. Para 2027, la FIA ha revisado las condiciones que permiten aplicar este recurso y reducirá considerablemente su margen de explotación.

La clave está en los radios de curvatura de la carrocería. El reglamento determina cuánto deben redondearse sus bordes y las uniones entre superficies, de modo que los equipos no pueden dibujar libremente aristas pronunciadas. Estas restricciones condicionan la forma en que el aire recorre el coche y limitan las herramientas disponibles para generar y controlar vórtices.

Su importancia aumentó con la normativa de efecto suelo de 2022, que delimitó distintas zonas de la carrocería mediante volúmenes de referencia. Ante las restricciones para conectar físicamente unas superficies con otras, los ingenieros podían recurrir a estructuras de flujo que establecieran esa relación aerodinámica. La obligación de redondear los perfiles restringía, precisamente, esa posibilidad.

Un soporte con dos funciones

Los tirantes del suelo están autorizados para aportar rigidez y contener las deformaciones provocadas por las cargas aerodinámicas. Sin embargo, la normativa de 2026 contempla también una excepción para la carrocería situada a menos de 20 milímetros de estos elementos, que queda exenta de determinadas exigencias sobre los radios de curvatura.

Red Bull aprovechó ese margen haciendo discurrir el soporte por la arista exterior del rebaje inferior del pontón. La carrocería se adapta a su recorrido y forma un borde mucho más definido del que permitirían las condiciones generales. El tirante mantiene su cometido estructural, pero su ubicación permite obtener, al mismo tiempo, una geometría de interés aerodinámico.

El resultado es un canal inferior más profundo y con una separación más marcada respecto a la superficie superior del pontón. Esta configuración favorece una mayor diferencia de presión entre ambas zonas y acelera el flujo que se dirige hacia el espacio comprendido entre la rueda trasera y el difusor.

Su efecto se extiende así al funcionamiento del suelo: la interacción entre el aire que llega por los laterales y el que circula bajo el monoplaza puede favorecer la extracción del flujo inferior y aumentar la carga aerodinámica. La información disponible, no obstante, no cuantifica la ganancia que aporta esta solución por sí sola.

Por qué se limitan las aristas

Las restricciones sobre los radios de curvatura responden a criterios aerodinámicos, económicos y de seguridad. Un borde afilado facilita la generación de vórtices que pueden ayudar, por ejemplo, a mantener la estela de las ruedas delanteras alejada del flujo que alimenta el suelo. Sin embargo, estas estructuras también pueden resultar más inestables y perjudicar las condiciones que encuentra el coche que circula detrás.

Las superficies muy finas ofrecen, además, mayores posibilidades de aprovechar deformaciones de la carrocería bajo carga. Por otra parte, un flujo más complejo exige más trabajo de simulación y desarrollo. Limitar esas geometrías busca contener el beneficio que los equipos pueden obtener de esa investigación y reducir las diferencias asociadas a sus recursos.

La seguridad constituye otro motivo: los contornos redondeados reducen el riesgo que pueden representar los fragmentos afilados de carrocería para los neumáticos y para quienes intervienen en pista después de un incidente.

Menos margen desde 2027

La revisión para la próxima temporada reduce de 20 a 5 milímetros el entorno del soporte al que se aplica la excepción e incorpora nuevas condiciones sobre las intersecciones y la continuidad de la carrocería. La combinación recorta la libertad que ha permitido a Red Bull y Audi desarrollar estos perfiles y limita su utilidad aerodinámica.

Hasta entonces, la interpretación seguirá disponible para todos los equipos. El cambio fija su límite en 2027, sin alterar la validez de las soluciones utilizadas esta temporada.

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