La prueba, que combina vehículos históricos y clásicos, cuenta con 23 marcas y 61 modelos diferentes. Entre los 78 participantes, se incluyen 41 en la categoría de regularidad, 29 en turismo, 5 en tributo y 2 invitados. Además de competidores locales, hay pilotos llegados de la Península, Alemania y Argentina.
Tras las verificaciones técnicas y administrativas, los coches partieron desde Santa Cruz con rumbo a Los Cristianos, en un tramo cronometrado que atraviesa el Teide y La Escalona, en Vilaflor. A las 14:00 horas, los vehículos embarcaron hacia La Palma, donde permanecerán alojados en un hotel de Los Cancajos, listos para disputar la etapa larga del sábado por el norte de la isla y una prueba de dos vueltas por una carretera volcánica, inspirada en la histórica Targa.
El siguiente fin de semana se completarán las tres últimas etapas. El viernes se recorrerá el tramo entre Santa Cruz y La Laguna; el sábado tendrá lugar la subida clásica al Teide con final en Santiago del Teide; y la edición concluirá el domingo con el Circuito de Tenerife de 1965, instalado en la rambla Benito Pérez Armas de Santa Cruz, alrededor del mediodía.


